13. Feria de Teatro-Heddy Maalen-"La consagración de la primavera"
Una primavera desacralizada
Programa: “La consagración de la primavera”.
Coreografía: Heddy Maalen.
Bailarines: Simona Gomis, Marie-Pierre Gomis, Amie Gomis, Marie Diedhiou, Hardo Papa Salif Ka, Shus Tenin, Niaman Diarra, Alou Cissé, Taiwo Awaiye, Kehinde Awaiye, Serge Anagonou, Rachelle Agbossou, Awoulath Alougbin.
Música original: Benoît Declerck.
Imágenes: Benoît Dervaux.
Evento: 13. Feria de Teatro de San Sebastián
Lugar y fecha: Teatro Victoria Eugenia, 12-Julio-2007.

África y Stravinsky fueron los protagonistas de la segunda gran cita de danza dentro de la decimotercera edición de la Feria de Teatro. La compañía de Heddy Maalen presentó su versión de “La consagración de la primavera”, una visión un tanto deslavazada de una obra que, en su origen, provocó airadas polémicas. Interpretada por un elenco de bailarines africanos, la pieza presentó pocos momentos del interés e intensidad predicable de la obra casi herética, cuyo estreno en el Teatro de los Campos Elíseos parisinos, el 29 de mayo de 1913, se saldó con abucheos, silbidos e incluso forcejeos entre los asistentes. En la obra original, el coreógrafo Vaslav Nijinsky retrató la adoración a la madre tierra y el rito del sacrificio. Al parecer, lo que irritó al selecto público parisino fueron la brutalidad del tema, la violencia de la música y el primitivismo de los movimientos de danza, que atentaban contra las bases del ballet clásico. Pues bien, siendo una de las premisas de esta obra alejarse de la sofisticación de la danza académica, “La consagración de la primavera” según Maalen peca de ingenuidad y poca elaboración en sus movimientos, sin que por ello aporte frescura al montaje. La coreografía del creador franco-argelino careció de profundidad y reiteró en exceso determinados recursos. Por otra parte, la necesaria expresividad del cuerpo de los intérpretes no quedó suficientemente acentuada, máxime teniendo en cuenta el alto contenido dramático del argumento. Además, un vestuario poco apropiado tampoco favoreció a la trama. En el apartado de aciertos, a reseñar las proyecciones audiovisuales que sí ejercieron de correcto interludio entre escena y escena. Ahí sí se percibió un espectáculo contemporáneo, cosa desmentida por el resto del planteamiento formal de la pieza que no terminó de cuajar, pese a la entrega de los bailarines en la ejecución de las danzas africanas. El resultado de “La consagración de la primavera”, a los ojos del franco-argelino Heddy Maalen, fue un tanto liviano. Una primavera desacralizada.

Texto: Iratxe de Arantzibia.
Fotografías: Patrick Fabre.
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