Goyo Montero-"Benditos malditos"-Centro Cultural de la Villa (Madrid)
Bendita banda sonora
Programa: “Benditos malditos”.
Dirección y coreografía: Goyo Montero.
Bailarines solistas: Iván Gil-Ortega (Bailarín Principal del Het National Ballet), Jon Vallejo (Bailarín Solista del Ballet de la Ópera de Dresden), Raquel Martínez (Bailarina Solista del Ballet de la Ópera de Dresden), Goyo Montero, Annabelle Peintre.
Cuerpo de Baile: Real Conservatorio Profesional de Danza “Mariemma”: Jon Agirretxe, Sara Portilla, Sergi Amorós, Alejandra García, Daniel Vizcayo, Fernando Morales, María Arrero, Marina Miguelez, Marta Ludevid, Miguel Ángel Collado.
Ciclo: Danza en la Villa 07.
Lugar y fecha: Centro Cultural de la Villa (Madrid), 26-Julio-2006.

Éxito incontestable de Goyo Montero (Madrid, 1975) en el estreno de “Benditos malditos”, su particular homenaje a los poetas, cantautores y compositores que han creado la banda sonora de su vida. El Centro Cultural de la Villa acogió las dos funciones de esta obra, de setenta y cinco minutos de duración, con la que el recién nombrado director del Ballet de Nuremberg volvió a confirmar su acierto al desarrollar su faceta de coreógrafo. Montero recupera parte del material coreográfico ya elaborado como “Alrededor no hay nada”, “Desde Otello” o “Come again”, al que añade nuevas variaciones, creando un espectáculo unitario bien confeccionado. Todo ello sobre la voz de artistas comprometidos como Joaquín Sabina, Vinicius Moraes o Joan Manuel Serrat, maridada con clásicos como Monteverdi o Giusseppe Verdi. Además, el creador madrileño ensambla con proverbial inteligencia los fragmentos corales, interpretados por los alumnos del Real Conservatorio Profesional de Danza “Mariemma” - entre los que se encuentra el donostiarra Jon Agirretxe-, con los solos o dúos de los artistas invitados. Otro gran aliciente de “Benditos malditos” es la participación como invitados de Iván Gil-Ortega (Bailarín Principal de Het National Ballet), a Jon Vallejo y Raquel Martínez (Solistas del Ballet de la Ópera de Dresden), quienes vuelven a confirmar la excelencia del elenco de bailarines españoles exportados al extranjero.
Goyo Montero, a sus 32 años, posee un curriculum profesional muy completo, tanto como intérprete y como coreógrafo. Ahora afronta el nuevo reto de estar al frente del Ballet de Nuremberg. Mientras tanto, sigue con paso firme marcando una trayectoria muy interesante y presente en España, en los últimos tiempos, con creaciones como “La Bella Durmiente” para el Ballet de los Teatres de la Generalitat Valenciana o “Alrededor no hay nada” para los estudiantes del Conservatorio madrileño. Gracias a “Benditos malditos”, revalida con matrícula de honor todas las expectativas depositadas en su faceta como coreógrafo. Concebido como una estructura circular, el montaje comienza y finaliza con los alumnos del Conservatorio, quienes realizan un trabajo coral espléndido, a buen seguro, fruto de horas y horas de ensayo y de una dura disciplina. Sobre esa base, Montero une los solos o dúos de los invitados y de él mismo. Los primeros bravos de la noche los obtuvo Jon Vallejo con el solo “Come again”, en el que el donostiarra se empleó con vitalidad y energía. Luego, la clase y el porte elegante de Iván Gil-Ortega, la dramática intensidad de Raquel Martínez y la energía danzante del propio Goyo Montero redondean “Benditos malditos”, una obra nacida con ángel, sin lugar a dudas.
Al finalizar el espectáculo, el patio de butacas del Centro Cultural de la Villa estaba en pie, aplaudiendo con fervor este feliz hallazgo llamado “Benditos malditos”. Los más de cinco minutos de saludos fueron contestados con innumerables saludos de los bailarines, sin que nadie abandonara la sala como si el público y los propios bailarines no quisieran romper la magia que rodea a “Benditos malditos”. Así que feliz Goyo Montero por su éxito, felices los bailarines por su triunfo, feliz el público por haberse deleitado con un buen espectáculo.
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