"Cabaret"-Teatro Victoria Eugenia
Wilkommen Herr Emcee
Programa: “Cabaret”.
Dirección: BT McNicholl.
Dirección musical: Alberto Favero.
Adaptación y dramaturgia: Jaime Azpilicueta.
Elenco: Marta Ribera (Sally Bowles), Jesús Cabrero (Cliff), Víctor Masan (Emcee), Patricia Clark (Schneider), Paco Lahoz (Schultz), Manuel Rodríguez (Ernst), Amparo Sainar (Kost).
Lugar y fecha: Teatro Victoria Eugenia, 5-Mayo-2007.

El exitoso musical “Cabaret” recaló en el Teatro Victoria Eugenia, del 26 de Abril al 6 de Mayo, con un total de quince representaciones. De esta manera, el veterano espectáculo- estrenado en Madrid, en Octubre de 2003- se convirtió en el primer musical representado en el recién remozado teatro. Con dos horas y media de duración, esta historia de un club nocturno, del mundillo de los bajos fondos, de personajes tales como prostitutas, proxenetas y jóvenes idealistas, cautivó al espectador y eso que, en la retina de más de uno, estaba tatuada la versión cinematográfica, protagonizada por Liza Minelli, Michael York, y Joel Grey, en 1972. Ambientado en el Berlín de la República de Weimar, el musical describe con grandes dosis de ironía la debacle del mundo circundante –con la ascensión al poder de Adolf Hitler-, a través de un hedonista mundo de evasión, que, por más que desee, no puede ser ajeno a la amenaza que acecha a toda Alemania.
El maestro de ceremonias por excelencia del Kit-Kat Klub, Emcee, interpretado con gran desparpajo por Víctor Masan, ejerce de catalizador idóneo de ese ambiente nocturno. De hecho, sobre sus espaldas, descansa gran parte de la estructura del espectáculo, al ser el punto de unión entre los diferentes cuadros e historias de amor y desamor como las que se desarrollan entre Sally Bowles (Marta Ribera) y Cliff (Jesús Cabrero) o entre Fraülein Schneider (Patricia Clark) y Herr Schultz (Paco Lahoz). Irreverente, histriónico, excesivo, Víctor Masan está espléndido en “Cabaret”, de lo mejorcito de la función. El resto del elenco estuvo correcto en sus roles. El resultado del espectáculo fue adecuado, entretenido y, sobre todo, irónico. La contraposición de la vida nocturna berlinesa y la realidad política de la época, con la que finaliza la obra, puso al espectador el alma en un puño. Además, la interpretación de las inolvidables canciones “Wilkommen”, “Money, Money” o “Life is a cabaret” rescató de la memoria del público algunas de las mejores imágenes del cabaret cinematográfico, basado, a su vez, en el musical homónimo de Broadway de Kander y Ebb. Y así entre “Wilkommen, bienvenue, welcome”, transcurrió una noche en el Kit-Kat Klub, eso sí, estupendamente guiada por Herr Emcee.

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