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Caleidoscopio en movimiento
Programa: VI Gala Día Internacional de la Danza.
Coreografías: “Jaleo de Jerez”, “Nahi nuena”, “Andalucía”, “La chambre d’écouter”, “La bella durmiente”, “Historias domésticas”, “Gitanos de Europa”, “A capella”, “Arrabal”, “Sin título”, “Zurartean”.
Compañías y bailarines: Compañía Daphne (Beatriz Pico, Irene Martínez y Gloria López); Verdini Dantza Taldea; Cátedra de la Fundación Alicia Alonso (Maider Urrestarazu, Maika Morales, Marina Mascarell, Olga Clavel, Manuel Garzón, Carlos Belén, Enrique Pérez, Ferenc P. Nagi y Nero Z. Hasbani); Companyia Juvenil de Ballet Clásico de Cataluña (Meritxell Segales y Joan Clevillé); Laura Villar y Ana Peña; Joana Telletxea, Amets Albizu y Larraitz Ugartemendia; Alumnos de Errenteria Musical; Elena Alzuri y Urko Cano; Aukeran Taldea (Edu Muruamendiaraz, Naia Yarritu, Naikari Galarraga, Onintza Odriozola, Maitane Mugika, Iurre Aramburu, Aiert Beobide y Gotzon Poza).
Lugar y fecha: Teatro Leidor (Tolosa), 29-abril-2.002.
Altruismo, amor a la danza y grandes dosis de ilusión fueron los móviles de la treintena de bailarines, que unieron su arte y oficio en la Gala del Día Internacional de la Danza. Y todo ello, gracias a la iniciativa de la Asociación de Profesionales de Danza de Gipuzkoa que, por sexto año consecutivo, confeccionaba un extenso programa de actividades para homenajear su profesión. Tras la exhibición de escuelas de danza en la Casa de Cultura “Manuel Lekuona” de Lasarte-Oria, el sábado 27, con gran afluencia de público, las plegarias hicieron su efecto, y, el domingo 28, lucía un sol espléndido para la conocida exhibición de barra clásica, empleando a tal fin la barandilla de La Concha. Alrededor de 500 jóvenes bailarines se dieron cita en la famosa barra donostiarra, que fue todo un éxito a juzgar por el extenso número de espectadores. Y como broche de oro al conjunto de actividades, el 29 de abril, Día Internacional de la Danza, el tolosarra Teatro Leidor acogió la velada que culminaba un intenso fin de semana de danza.
Un heterodoxo programa, que abarcaba desde los estilos tradicionales-ballet clásico, danza contemporánea, flamenco y clásico español- hasta otras tendencias como el folclore tradicional vasco modernizado, tango y claqué, sirvieron para acercar a los asistentes los diferentes caminos de la danza. La gala, de hora y media de duración, comenzó con la lectura por parte de Katixa Perea, presidenta de la Asociación, del manifiesto de la UNESCO, escrito por la coreógrafa y bailarina afroamericana Catherine Dunham, con los mejores deseos para este arte escénica. Tras la bienvenida oficial, el dinamismo se apoderó del espectáculo, compuesto por once coreografías, que se articuló en dos partes bien niveladas.
El momento más entrañable de la gala vino de la mano de “Verdini Dantza Taldea”. Isabel Verdini, como ya hiciera el año pasado, mostró su meritorio trabajo con niños afectados por el síndrome de Down. “Nahi nuena”, coreografía contemporánea, ratificó que la danza no está reñida con el número de cromosomas del bailarín, cosechando de esa manera, una de las mayores ovaciones de la noche. Por su parte, la “Cátedra de la Fundación de Alicia Alonso” firmó la pieza más aplaudida de la velada. “La chambre d’écouter” parte de sonido de una máquina de escribir, para tejer una maraña donde se suceden los movimientos apresurados de nueve personajes, de forma tremendamente rápida y dinámica. Coreografía colorista, ágil y con buen tono general, que obtuvo los aplausos más sonoros.
Tres fueron las piezas presentadas por la Compañía Daphne, donde dieron buenas muestras de su calidad dentro del campo del flamenco y clásico-español. Al trío de componentes de esta compañía les correspondió la tarea de romper el hielo e iniciar la gala. “Jaleo en Jerez” una coreografía de clásico-español sirvió a la perfección para tal fin. Sin embargo, fue en “Andalucía” y “Gitanos de Europa”, ya en línea flamenca, donde su danza se sintió más hilvanada y auténtica. Si la Compañía Daphne puso el punto racial, lo bucólico, etéreo y clásico vino de la mano de la Companyia Juvenil de Ballet Clásico de Cataluña. El pas de deux “La bella durmiente”, con coreografía de Mirta Pla, basada en la original de Marius Petipa, trajo a los escenarios la belleza del ballet clásico en todo su esplendor.
Larraitz Ugartemendia fue la responsable de traer claqué a la fiesta de la danza. Con dos piezas, el sonoro baile de claqué fue un estreno feliz dentro de la gala. Bajo el título de “A capella”, Ugartemendia presentó un bonito trío en versión femenina, empleando como música el sonido procedente de las suelas de sus zapatos. Sin embargo, “Sin título”, segunda pieza de la anterior, pese a su ejecución dentro de la estilística del claqué, la música y desarrollo coreográfico recuerda más a un baile tribal, perdiendo así el sabor auténtico de la danza de los grandes Fred Astaire o Gene Kelly.
Pasional, seductor, extremadamente frío o sugerentemente abrasador, la belleza del baile argentino por antonomasia, nacido del fuelle de un bandoneón, no se perdió la cita en el homenaje al arte dancístico. Elena Alzuri y Urko Cano ejecutaron con precisión y pasión el tango “Arrabal”. Buena muestra del resurgido interés por los bailes de salón. Las “Historias domésticas” de Ana Sánchez, son incoherentes, provocativas y abruptas. Compuesta por varias escenas, abarca todos los matices desde el lirismo hasta los aspectos más terrenales. Interesante la lección sobre los beneficios que reporta a la salud un abrazo al día.
Como viene siendo costumbre, Aukeran Taldea cerró la velada con una muestra de folclore vasco vestido con tejido denim. Innegable el trabajo de Edu Muruamendiaraz en el campo de la renovación del folclore tradicional vasco. En este sentido, es de ley decir que Aukeran enarbola con gallardía la bandera de la renovación para conseguir un folclore contemporáneo, sin perder la esencia de las raíces de la danza tradicional vasca. Otro cantar es el vestuario que repite de forma mimética los antiguos trajes vascos, pero elige como tejido la tela de los jeans con lauburu-símbolo tradicional vasco- de marca.
La Asociación de Profesionales de Danza de Gipuzkoa realizó una tarea titánica al confeccionar un amplio abanico de actividades para homenajear su profesión. La muestra de escuelas de danza, la vistosa exhibición de barra en la barandilla de La Concha, así como, la gala del Día Internacional de Danza, demostró el interés que suscita este arte escénica en tierras guipuzcoanas. Sin duda, la heterogeneidad del programa de la gala habla del amplio abanico de tendencias dentro de la danza. Un caleidoscopio en movimiento.
Iratxe de Arantzibia
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Iratxe de Arantzibia
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