Donostilandia
Inicio »  Ludica Dança-Fundación Kursaal
Categorías
  Cine
  Música
  Literatura
  Artes plásticas
  Artes escénicas
  Locales

  Galería de fotos

Opciones del artículo
Versión para imprimir
Otros contenidos publicados por Iratxe de Arantzibia

Donostilandia
  Nosotros 
  Vosotros 
  Nuestro foro 







Get Firefox!


Ludica Dança-Fundación Kursaal

In-Cubados

Programa:”Cubo”.
Compañía:Ludica Dança.
Coreografía: Susana Yamauchi y Joao Mauricio.
Bailarines: Ciça Meirelles, Ana Luisa Seelaender, Susana Yamauchi, Kiko Caldas, Cléber Lopes, Reinaldo Soares, Tony Siquiera, Weidy Sakyamma.
Banda sonora: Zeca Baleiro.
Proyecciones de video: Fernando Meirelles y Marcelo Presotto Geninho.
Fotografía: Sebastiao Salgado.
Lugar y fecha: Auditorio del Kursaal, 28-Octubre-2006.



La Fundación Kursaal inauguró sus espectáculos de danza programados en su 7ª temporada con “Cubo” de la compañía brasileña Ludica Dança, un montaje nacido de la fusión entre la danza y la videoproyección. Durante una hora, los siete integrantes de la formación brasileira difuminaron la delgada línea existente entre la realidad y la ficción con su colorista “Cubo”, repleto de grandes dosis de ilusionismo escénico. La obra, compuesta por 17 cuadros, posee en la videoproyección uno de sus pilares más sólidos, quedando, en muchas ocasiones, la danza supeditada al poderío de las imágenes proyectadas. Los bailarines, de formación heterogénea, mostraron su polivalencia al exhibir sus dotes actorales y casi acrobáticas, en unas creaciones cercanas al lenguaje coreográfico del estilo contact. Además de las elaboradas proyecciones de video de Fernando Meirelles y Marcelo Presotto Geninho, el sentido del humor fue otro elemento muy presente en las diecisiete escenas. Gracias a ambos elementos, Ludica Dança suplió algunos vacíos interpretativos, achacables a la diversidad formativa de sus miembros. El resultado fue un espectáculo ágil, colorista y muy divertido que incluso contó con la complicidad del público en algún cuadro. La escasa asistencia de público fue la mácula de la actuación de Ludica Dança, una compañía que presentó con “Cubo”, una obra nacida para entretener al público por su carácter altamente jocoso y lúdico.

Los coreógrafos de Ludica Dança, Susana Yamauchi y Joao Mauricio, parecen haberse nutrido del universo imaginativo de la compañía estadounidense Momix, fundada por Moses Pendleton en 1980. Concebir la coreografía como un juego de magia e ilusionismo constituye la base creativa de esa formación norteamericana. Por ello, resulta inevitable ver el espectáculo de Ludica Dança y no acordarse de Momix. Sin embargo, la obra “Cubo” no es totalmente deudora de los planteamientos de estilo Momix. Además de la cuidada videoproyección, un cuadro con un actor-bailarín arengando al público y las escenas de los intérpretes caracterizados como enanos arrancaron más de una risa y de un espontáneo aplauso, sin necesidad del soporte de la videoproyección, aunque ésta posee un gran peso específico en la propuesta de Ludica Dança. Precisamente ahí es donde radica la descompensación del espectáculo de los brasileiros: la espectacularidad de la imagen proyectada fagocita la danza, que, por otra parte, tampoco despunta en exceso, ya que el estilo contact resulta muy gratificante para quien lo practica, pero, visualmente, resulta poco atractivo. Sin embargo, aunando proyección y humor, “Cubo” obtiene sus mejores resultados. Baste recordar la parodia de un pas de trois en la que tres bailarinas encorsetadas en un solo tutú de plástico rojo con tres oquedades en la cintura desestructuran con ironía el tradicional paso balletístico.

Ludica Dança, haciendo honor a su nombre, divirtió al público donostiarra con su obra “Cubo”. Con algunos cuadros más elaborados que otros, las diecisiete escenas resultan entretenidas, dejando al espectador una buena sensación general. Pero, no se equivoquen; no se trata de un espectáculo de danza al uso. Más bien, “Cubo” emerge como el maridaje resultante de la unión entre videoproyección y danza. Por eso, el difícil equilibrio entre ambos componentes es lo que descompensa la transición entre escena y escena. Sin embargo, el buen humor de la propuesta de la compañía brasileña cautivó al público. Y, ¿dónde estaba el famoso cubo del que habla el título? Pues bien, tanto en imagen proyectada como físicamente real, el famoso hexaedro aparece en diversas ocasiones a lo largo del espectáculo. A ellos, claro está, hay que sumar el recinto que acogió la actuación de Ludica Dança: los célebres Cubos de Moneo. Una curiosa coincidencia, ¿no?





Iratxe de Arantzibia
[  Nosotros   Vosotros  ]