José Carlos Martínez-"Trozos de danza"-Auditorio del Museo Picasso (Málaga)
Pinceladas de danza
Programa: “Trozos de danza”.
Piezas: “Opus”, “Vivre avec”, “Quatre figures dans une pièce”, “Soli-ter”, “Bubble”, “El olor de la ausencia”.
Coreografías: Simone Valastro, Bruno Bouché, Nicolas Paul y José Carlos Martínez.
Bailarines: Ghyslaine Reichert, Simone Valastro, Bruno Bouché, Adrien Couvez, Jean-Christophe Guerri, Aurélien Houette, Nicolas Paul.
Lugar y fecha: Auditorio del Museo Picasso (Málaga), 21-Julio-2007.

La relación del pintor Pablo Ruiz Picasso (1881-1973) con el mundo de la danza viene de antiguo. El artista malagueño, además de estar casado con la bailarina Olga Koklova durante doce años (1917-1929), fue el autor de varias escenografías de los Ballets Rusos de Diaghilev como “Parade” o “Pulcinella”, entre otros. Siguiendo ese espíritu del célebre pintor, el Museo Picasso de Málaga se aventura dentro del mundo de la danza, con la producción del espectáculo “Trozos de danza”, una creación exclusiva para este espacio y realizada por un grupo de jóvenes coreógrafos emergentes e intérpretes del Ballet de la Ópera de Paris. Como cabeza visible de esta iniciativa, se encuentra José Carlos Martínez, étoile de la formación francesa, quien está explorando el camino de la coreografía con resultados propicios. El programa, con una duración de dos horas y concebido en dos actos, reúne seis piezas de pequeño formato, de diferente profundidad y con una escritura coreográfica diferenciada en función del creador en cuestión, aunque con una gran raíz clásica como base, en todos los casos. El público respondió de manera muy satisfactoria a esta propuesta. Por otra parte, también es reseñable la importancia de que un museo se involucre en la producción de un espectáculo de danza.

Inició el programa “Opus” de Simone Valastro, una pieza un tanto simple, que delata la juventud de su creador. Proyectada como una expresión de la fugacidad del tiempo, en realidad, parece la narración de la relación materno-filial. El segundo solo, “Vivre avec” de Bruno Bouché, presentó a una intérprete muy clásica en una obra liviana. Muy interesante resultó “Quatre figures dans une pièce” de Nicolas Paul, construida como un eficaz juego de cuatro bailarines en un espacio cada vez más reducido, debido a el acotamiento del mismo por los intérpretes mediante dibujos de tiza en el linóleo. En la segunda parte, el nivel de la velada fue in crescendo. Cómica, seria y desinhibida, “Soli-ter”, única obra no creada ex professo para el Museo Picasso, mostró la versión más desenfadada de José Carlos Martínez como coreógrafo. Tres solos de tres intérpretes que, a su vez, representan diferentes facetas del intérprete cartagenero. El relevó lo tomó “Bubble” de Nicolas Paul, con una historia de dos hermanos y un globo, que resultó una pieza bien construida. Para finalizar, el broche de oro vino de la mano de Martínez y su creación “El olor de la ausencia”. Obra sumamente interesante, con un gran abanico de sentimientos a flor de piel, narra la historia de una pareja desunida por la muerte de él en el frente de la Guerra Civil española. La intérprete Ghyslaine Reichert, en el rol de enamorada, y Aurélien Houette, encarnando al novio y al fantasma, estuvieron sensacionales en esta dura obra sobre el abrazo que siempre quedó pendiente y el inexorable avance de la soledad.

Texto: Iratxe de Arantzibia
Fotografías: Anna Malagrida y Patrick Herrera
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