Donostilandia
Inicio »  Ballet de la Ópera de Paris-"Homenaje a Serge Lifar"
Categorías
  Cine
  Música
  Literatura
  Artes plásticas
  Artes escénicas
  Locales

  Galería de fotos

Opciones del artículo
Versión para imprimir
Otros contenidos publicados por Iratxe de Arantzibia

Donostilandia
  Nosotros 
  Vosotros 
  Nuestro foro 







Get Firefox!


Ballet de la Ópera de Paris-"Homenaje a Serge Lifar"

Límpida e inmaculada pieza de porcelana

Programa: “Homenaje a Serge Lifar”
Piezas:”Desfile de Ballet”, “Suite en blanc”, “L’Envol d’Icare”, “Les Mirages”.
Compañía: Ballet de la Ópera de Paris.
Directora artística: Brigitte Lefèvre.
Coreografías: Serge Lifar (“Suite en blanc”), Thierry Malandain (“L’Envol d’Icare”), Serge Lifar (“Les Mirages”)
Bailarines: Etoiles, Primeros Bailarines, el Cuerpo de Baile y alumnos de la Escuela de Danza (”Desfile de Ballet”)/ Natalie Riqué, Béatrice Martel, Isabelle Ciaravola, Emilie Cozette, Mathieu Ganio, Hervé Moreau, Myriam Ould-Braham, Fanny Fiat, Mallory Gaudion, Gil Isoart, Yong Geol Kim, Nicolas Noël, Agnès Letestu, Jean-Guillaume Bart, Aurélie Dupont, Manuel Legris, Clairemarie Osta, Alice Renavand, Julie Martel, Amélie Lamoureux, Emilie Hasboun, Carolina Bance, Christelle Granier, Charlotte Ranson, Carolina Robert, Sandrine Marache, Alexandra Cardinale, Lucie Clément, Juliane Mathis, Bruno Bouché, Stéphane Bullion, Alexis Saramite, Yann Saiz, Vincent Cordier, Jean-Philippe Dury, Julián Cozette, Samuel Murez (“Suite en blanc”)/ Benjamín Pech, Nolwenn Daniel, Christelle Granier, Amélie Lamoureux, Charlotte Ranson, Julie Martel, Juliane Mathis, Ninon Raux, Samuel Murez, Mallory Gaudion, Emmanuel Hoff, Gil Isoart, Yong Geol Kim, Jean-Philippe Dury (“L’Envol d’Icare”)/ Marie-Agnès Gillot, Nicolas Le Riche, Delphine Moussin, Mélanie Hurel, Emilie Cozette, Kart Paquette, Sandrine Marache, Alexandra Cardinale, Stéphane Bullion, Yann Saiz, Julián Cozette, Alexis Saramite, Mallory Gaudion, Gil Isoart, Adrien Couvez, Stéphane Elizabé, Fabien Roques, Nicolas Nöel, Carolina Bance, Béatrice Martel, Alice Renavand, Cécile Sciaux, Lucie Clément, Christelle Granier, Amélie Lamoureux, Charlotte Ranson, Anémona Arnaud, Clara Delfino, Miho Fujii, Daphnée Gestin, Emilie Hasboun, Carole Maison, Julie Martel, Lucie Mateci, Juliane Mathis, Sofia Parcen, Ninon Raux, Ghyslaine Reichert, Carolina Robert, Pauline Verdussen, Gwenaëlle Vauthier, Amandine Albisson, Vincent Cordier, Jean-Philippe Dury, Cyril Fleury, Richard Wilk, Samuel Murez, Alexandre Carniato, Daniel Stokes, Bruno Lehaut, Mathieu Botto, Danielle Doussard, Fanny Gorse, Eléonore Guérineau, Valentine Calasante, Lucie Fenwik, Claire Gandolfi, Bruno Lehaut, Alexandre Carniato, Florimond Lorieux. (“Les Mirages”).
Lugar y fecha: Palais Garnier (Paris), 7-Octubre-2006, ensayo general.


La conmemoración del vigésimo aniversario de la desaparición del coreógrafo y bailarín Serge Lifar (Kiev, 1905-Lausana, 1986) fue recordada por el Ballet de la Ópera de Paris con un programa que reunía dos piezas del intérprete y creador ruso, y el estreno de una obra del francés Thierry Malandain. Tras el “Desfile de Ballet” con el que los componentes de la prestigiosa formación parisina abrían la temporada, se iniciaba el programa denominado “Homenaje a Serge Lifar”. Dos piezas firmadas por el homenajeado –“Suite en blanc” y “Les Mirages”- se unían a “L’Envol d’Icare”, nueva creación del coreógrafo y director artístico del Ballet Biarritz, Thierry Malandain. El espectáculo, de cerca de tres horas de duración, permitió disfrutar de la magia del ballet, conjurada por el Ballet de la Ópera de Paris, una de las mejores compañías clásicas del mundo, con un extensísimo repertorio, en el que no faltan desde los clásicos inmortales hasta obras neoclásicas y más contemporáneas. La limpieza en la ejecución, la pureza de los movimientos y su elegancia son las características más destacables de esta señera cuna del ballet y de la danza. Interpreten un “Lago de los Cisnes”, “La Dama de las Camelias” o una selección de obras de Lifar, con la intención de homenajearle, el Ballet de la Ópera de Paris es siempre majestuoso en su conjunto. La calidad y la ejecución de la danza, muy depuradas, el sabor añejo del recinto del Palais Garnier, el cuidado y minucioso vestuario, en definitiva, el conjunto brilla hasta convertir incluso un ensayo general en una velada inolvidable para la retina del espectador.

Paris cuenta con el privilegio de haber visto nacer al ballet, allá por el siglo XVI. De la mano de la Reina Madre, Catalina de Medicis, se creó el “Ballet cómico de la Reina” (1581), estrenado en la parisina Sala du Petit Bourbon, con motivo de la boda del duque de Joyeuse con mademoiselle de Veaudemont. Por eso, acudir a un espectáculo en la ‘Ciudad de la Luz’ supone recibir directamente parte de ese ancestral legado balletístico. Además, el Palais Garnier posee una atmósfera muy especial, con ese sabor a antiguo y regio. Dentro de ese ambiente, el “Desfile de Ballet”, con música de Héctor Berlioz, supone una verdadera muestra de las jerarquías de la compañía parisina. En primer lugar, estudiantes de la Escuela de Ballet, desde los más pequeños, con apenas 9 años, hasta los mayores, todos inmaculados y precisos, abren la parada balletística. A posteriori, el Cuerpo de Baile, Solistas, los Primeros Bailarines y, sobre todo, los Bailarines Estrellas, entre los que se encuentra el español José Carlos Martínez (Cartagena, 1969), rematan su presentación de la temporada 2006/2007. La primera pieza del “Homenaje a Serge Lifar”, “Suite en blanc” (creada y estrenada por el Ballet de la Ópera de Paris, 19-Junio-1943), permitió ver ya en acción a la prestigiosa compañía gala. Sobre la música de Edouard Lalo, se trata de una obra sin argumento, una suite de diez estudios coreográficos sin nexo temático, bailados por los Solistas y Cuerpo de Baile, bien en solos, pas de deux, de trois, de cinq, ensembles. El blanco es el color predominante de la obra, ya que tanto los tutús de las bailarinas, como el vestuario masculino, lo emplean, de ahí el nombre de la pieza. De las aproximadamente 70 obras creadas por Lifar en la Ópera parisina, esta “Suite en blanc” ostenta el record de ser la pieza más representada en el Palais Garnier, durante los 30 años del coreógrafo ruso allí. “Suite en blanc”, pese a estar desprovisto de argumento, es una pequeña pieza de porcelana, límpida, inmaculada y de grata visión. Sus 37 minutos se convierten en una agradable delicatessen, exquisitamente interpretada por la formación francesa. Una verdadera belleza.

La novedad de la velada, el estreno de “L’Envol d’Icare” de Thierry Malandain, no corrió la misma suerte que su predecesora. Basada en el mito de Ícaro, el coreógrafo francés crea una pieza corta un tanto tediosa y repetitiva. Dice la leyenda que el constructor del laberinto del Minotauro, Dédalo fue encerrado en él junto a su hijo Ícaro, con quien escapó, empleando unas alas de plumas y cera. Mientras que Dédalo sí consiguió huir sano y salvo, su hijo cayó al mar, al licuarse la cera de sus alas. La coreografía de Malandain busca condensar todo su dramatismo en la figura de un Ícaro angustiado, luchando por no amerizar. Construida con multitud de cánones, la pieza resulta un tanto plana y repetitiva, como si no consiguiera su propósito de despegar el vuelo de Ícaro. Precisamente ahí es donde se percibe la profesionalidad del Ballet de la Ópera de Paris, al defender esta obra menor de Maladain. Como broche de oro a una noche mágica, “Les Mirages” (creada y estrenada por el Ballet de la Ópera de Paris, 15-Diciembre-1947), también de Serge Lifar, cerró la velada. Con música de Henri Sauguet y libreto de A.M. Cassandre y del propio Lifar, el tema principal de “Les Mirages” es la soledad. Esta obra cuenta la historia de la Luna que abandona su lecho donde reposa la llave de los sueños, hallada por un joven. Así libera a las Hijas de la Noche, que ponen a sus pies ilusiones como el amor o las riquezas. Pero todo se desvanece y el joven se queda solo con su sombra, su única compañía. Sin embargo, lejos de quedarse acompañados por su soledad, los miembros de la compañía parisina terminaron su actuación con la compañía y el aplauso vigoroso de los asistentes. Y es que el fino y limpio trabajo del Ballet de la Ópera de Paris merecía el premio del público. Así fue. Tras tres horas de “Homenaje a Serge Lifar”, los asistentes a la velada del Palais Garnier aplaudieron con entusiasmo el derroche de magia balletística.

Texto: Iratxe de Arantzibia
Fotografías: Jacques Moatti





Iratxe de Arantzibia
[  Nosotros   Vosotros  ]