Lugar y fecha: Museo Chillida-Leku, Zabalaga (Hernani), 24 -Abril-2008.
El hernaniarra caserío Zabalaga, sede del Museo Chillida Leku, acogió una velada heterodoxa, que aunaba la música de Shostakovich, con poemas de literatos tales como José Hierro, Ángel González y Jesús Lizano, y la danza de la joven donostiarra Judith Argomaniz, con el pretexto de dar la bienvenida a la estación primaveral. Durante una hora, cinco intérpretes, la mayoría procedentes de la Orquesta de Euskadi, interpretaron la obra ‘Quinteto con piano en Sol menor op. 57’, intercalada con la sentida declamación de Manuel González, y la contenida danza de Judith Argomaniz. Lejos de convertirse en un espectáculo multitudinario, el diálogo entre las tres ramas del arte –música, danza y poesía- se conjugó a la perfección con las esculturas de Eduardo Chillida (1924-2002) como espectacular escenografía.
El resultado de este experimento fue una velada de corte intimista, donde el pequeño gesto danzado, la nota armónica y el verso emocionado se daban la mano, en un espacio pequeño y acogedor. La donostiarra Judith Argomaniz interpretó dos breves obras, empleando de manera activa, en una de ellas, una escultura de Chillida, en una nueva muestra de la posible interrelación de las diferentes ramas del arte. Las intervenciones de Argomaniz demostraron su juventud y el ímpetu de su recién descubierta vena coreográfica. Agradable cóctel de música, danza y poesía, en un marco sin parangón, a saber el caserío Zabalaga y la obra de Chillida, una delicatessen para el paladar de unos pocos privilegiados.