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Siempre por vos, Kylián
Programa: “Whereabouts unknown”, “Wings of wax”, “Shutters shut” y “Signing off”.
Compañía: Nederlands Dans Theater.
Coreografías: Jirí Kylián y Paul Lightfoot-Sol León.
Director artístico: Anders Hellström.
Bailarines: Urtzi Aranburu, Bregje van Balen, Amos Ben-Tal, Lydia Bustinduy, Yvan Dubreuil, Shirley Esseboom, Pedro Gaucha, Nancy Euverink, Fernando Hernando Magadan, Simona Geiger, Joeri de Korte, África Guzmán, Patrick Marin, Virginie Martinat, Francesco Nappa, Natasa Novotná, Jorge Nozal, Mariëtte Redel, Miguel Oliveira, Paula Sánchez, Mattias Suneson, Valentina Scaglia, Lukás Timulak, Parvaneh Scharafali, Medhi Warlerski, Lesley Telford, Stefan Zeromski, Rei Watanabe y Bastien Zorzetto.
Lugar y fecha: Teatro Arriaga de Bilbao, 15-Octubre-2004.
La formación holandesa Nederlands Dans Theater (NDT) cuajó una estupenda actuación, en el abarrotado Teatro Arriaga de Bilbao, con un extenso programa, compuesto por cuatro piezas, que dieron buena muestra de la infinita deuda de esta compañía con el coreógrafo Jirí Kylián, así como presentaron la savia nueva, representada por el colectivo Paul Lightfoot- Sol León. Con una duración de dos horas, el espectáculo comenzó con dos obras del creador checo - “Whereabouts unknown” (1993) y “Wings of wax” (1997)-, para ceder el testigo coreográfico al tándem Lightfoot- León, quienes, a su vez, firmaban otro par de piezas - “Shutters shut” (2003) y “Signing off” (2003)-. Sin duda, la grandísima calidad técnica de los intérpretes de la NDT- compañía en la que, por cierto, bailan los donostiarras Urtzi Aranburu y Jorge Nozal-, junto a las fantásticas propuestas coreográficas de Jirí Kylián, alma mater de la formación durante más de dos décadas, y el trabajo de los jóvenes artistas Lightfoot- León crearon la magia necesaria para convertir este espectáculo en una velada de deleite y máximo disfrute de los amantes de la danza.
La curiosidad por los restos de las antiguas civilizaciones es la base argumental sobre la que el maestro Kylián construye su obra “Whereabouts unknown”. Las danzas de los aborígenes australianos, sus ritmos, rituales, las máscaras y artefactos artesanos de esos pueblos remotos son la imaginería que apoya parte de la creatividad del checo. Sin embargo, más allá del leit motiv, Jirí Kylián puede sentirse orgulloso de haber construido un estilo propio, una identidad coreográfica, una personalidad para la NDT. Su sello personal con un contemporáneo actual que no olvida la raíz clásica, un inconfundible trabajo de torso y porte bras, y un inteligente empleo alternativo de los diferentes tempos y del espacio escénico, entre otros, deja una huella impoluta, fácilmente visible en sus discípulos, sobre todo, en Nacho Duato y su labor al frente de la Compañía Nacional de Danza (CND). Por todo eso y mucho más, Jirí Kylián puede homenajear a las danzas tribales - “Whereabouts unknown”, pieza larga con cuatro partes- o resucitar el mito griego de Ícaro -“Wings of wax”-, a quien, según la leyenda, el Sol le licuó la cera de sus alas, pero siempre, Kylián será fiel a una manera de expresarse coreográficamente, a través, de un vocabulario propio, de un estilo personal, de una manera de entender el lenguaje del cuerpo humano. Ya en el plano de la ejecución dancística, aunque la NDT es una compañía alejada de clasificaciones jerárquicas de otras formaciones, sin duda, si la veteranía es un grado, el bailarín donostiarra Urtzi Aranburu dio muestras en su actuación de haber metabolizado perfectamente el espíritu del genio creador checo. Sin mandar sobre las tablas, pero empleando con sabiduría su espacio escénico, Aranburu muestra su destreza en los roles de rapidez física.
Frente a la maestría ya clásica de Kylián, los ex bailarines Paul Lightfoot y Sol León, nombrados coreógrafos estables de la NDT, se muestran permeables a otras fuentes creativas más innovadoras. Primero, con un divertido y cortísimo solo de cuatro minutos de duración- “Shutters shut”-, después con una obra más larga- “Signing off”-, que les hizo merecedores del Premio Benois de la Danse en la categoría de coreografía, el inglés Lightfoot y la cordobesa León certificaron lo fructífero de su encuentro creativo. De rapidez frenética, con claros movimientos de danzas urbanas, el dúo “Shutters shut” deja al espectador atónito por su fluido ritmo e impecable ejecución dancística. Y como broche de oro a esta magnífica noche de danza, “Signing off” es un delicioso sexteto sobre el tiempo y la memoria, pieza en la que destacó la actuación del donostiarra Jorge Nozal, quien, precisamente, debutaba con la compañía holandesa en este espectáculo en el bilbaíno Teatro Arriaga. Pleno de facultades, se adivina en Nozal una estupenda trayectoria a trazar con un potencial espléndido y una buena formación adquirida tras su paso por el Stuttgart Ballet. Y con la satisfacción dibujada en el rostro y las manos doloridas tras la cascada de aplausos, el espectador se quedó con la grata sensación de haber asistido una velada de danza con mayúsculas, de ésas que sólo pueden proporcionarlas una de las mejores compañías del mundo, con un estupendo repertorio coreográfico y unos magníficos intérpretes.
Iratxe de Arantzibia
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Iratxe de Arantzibia
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