Senza Tempo-"La canción de Margarita"
Silencios femeninos
Programa: “La canción de Margarita”.
Compañía: Senza Tempo.
Directores artísticos: Inés Boza y Carles Mallol.
Intérpretes: Sarah Anglada, Alba Barral, Anna Briansó, Viviane de Moraes, Nel·lo Nebot, Mercedes Recacha.
Música: Arvo Pärt, Banda Iónica, Evanthia Reboutsika.
Iluminación: Quico Gutierrez.
Escenografía: Lali Canosa, Guille Sánchez-Blanco.
Lugar y fecha: Centro Cultural de Egia, 10-Noviembre-2007.
 
La última vez que Senza Tempo actuó en Donostia, la compañía catalana se encontraba inmerso ese ambicioso proyecto plasmado en una trilogía sobre el agua, del que interpretaron “Lazurd”. Era el año 1999, pero el espacio escénico fue el mismo: el Centro Cultural de Egia. Tras esta larga ausencia, la formación liderada por Inés Boza y Carles Mallol recala de nuevo en los escenarios donostiarras para mostrar su trabajo más actual. En esta ocasión, Senza Tempo se interesa por explorar toda la amalgama de emociones de una generación de mujeres de la posguerra abocadas al silencio. Las historias de las abuelas Encarna, Juanita, Estrella y Margarita…en definitiva, de la mujer doliente, sufridora y resignada, cuyo exponente máximo es el personaje Margarita de Goethe, contadas a través del lenguaje de la danza-teatro y con el sentimiento a flor de piel. Espectáculo de una hora de duración que hizo las delicias de los asistentes.
La abuela Encarna tuvo once hijos de los cuales sólo sobrevivieron seis. Cuando se enfadaba con su marido, podía estar días sin hablarle, comunicándose mediante sus vástagos. Algo ocurrió en 1936 por lo que no volvió a hablar a su cónyuge. La abuela Juanita nunca vio el mar, pero lo que sí vio fue cómo asesinaban a su marido. Para evitar criar a su progenie con rencor y deseos de venganza, se lo calló. La abuela Estrella perdió a su niño en un bombardeo en 1939. Nunca lo encontró. La abuela Margarita caminó hasta Cartagena, donde se enteró de que su hombre había sido fusilado esa misma madrugada. Historias desgarradoras interpretadas por un elenco compuesto por cinco mujeres y un hombre. En el aspecto técnico, los miembros de Senza Tempo se encuentran a un óptimo nivel tanto en la parte dancística como en la más teatral, en la que una fémina ejerce de narradora, facilitando el trasunto de una historia a otra. Tal y como señalaba Inés Boza, “La canción de Margarita” es una obra con alto contenido coreográfico, pero, sobre todo, emocional, reconociendo que la pieza les ha removido muchas emociones internas durante su composición. Precisamente, ese aspecto visceral, ese abanico de sensaciones encontradas, claramente expuesto con una expresividad conmovedora, apela a la honda sensibilidad del respetable. Quizás ahí sea donde radique el secreto de “La canción de Margarita”: a través de dolorosos silencios femeninos, obtener unos clamorosos aplausos.
PD: A quien corresponda.- No estaría de más contar con unos socorridos programas de mano, para que el espectador conozca quiénes son los intérpretes, cuál es el argumento y unas notas sobre la compañía que actúa.
Texto: Iratxe de Arantzibia.
Fotografías: Ros Rivas.
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