Donostilandia
Inicio »  Spiritoso, spirituale (-Francisco, juglar de Dios-, de Rafael Alvarez),
Categorías
  Cine
  Música
  Literatura
  Artes plásticas
  Artes escénicas
  Locales

  Galería de fotos

Opciones del artículo
Versión para imprimir
Otros contenidos publicados por David Roman Loinaz

Donostilandia
  Nosotros 
  Vosotros 
  Nuestro foro 







Get Firefox!


Spiritoso, spirituale (-Francisco, juglar de Dios-, de Rafael Alvarez),

Título: “Francisco, juglar de Dios”.
Dirección: Rafael Álvarez
Directora de producción: Herminia Pascual
Ayudante de producción: Mariana Carniel
Ayudante de dirección: Oskar Adiego
Escenografía: Dario Fo
Espacio sonoro: Javier Alejano
Música Popular Italiana / Canciones: Dario Fo
Diseño de iluminación: Miguel Ángel Camacho
Realización escenográfica: Sanca Artik
Vestuario: Armando Sánchez
Diseño gráfico: Vicente A. Serrano
Fotografía: Chicho

Fecha: 28 de junio de 2003.
Lugar: Antzoki Zaharra de Donostia.



Con el pelo encanecido y esta vez armado con micrófono me reencuentro con El Brujo, el de Lucena. Conserva su aspecto inconfundible y ese halo de personalidad teatral que le distingue entre los de su profesión. Y no se ha cansado aún de los monólogos, de los trabajos exigentes y los textos comprometidos (parecía ayer cuando nos hizo carne el "Lazarillo de Tormes" con el que todos que todos habíamos especulado).


Admirado por la visión de “Francesco, giullare de Dio”, escrita, dirigida y protagonizada por el genio controvertido Dario Fo, se decidió a trasladarlo a nuestro público en la versión castellana. Tras años de estudio del personaje decisivo para la subversión dentro de la iglesia católica, “il poverello de Asís”, Fo desgrana la personalidad del que reivindico la austeridad del clero según las tesis animistas medievales y predicó la comunidad con los animales, las plantas y por qué no, hasta con las piedras.

Sin por ello restar méritos al inconmensurable Rafael Alvarez, he de decir que la pieza compuesta por Fo es maravillosa, de una inteligencia desbordante, culta pero no pedante, edificante pero no aburrida. Un trabajo brillante de un cerebro único. Relata diferentes pasajes del archiconocido religioso italiano con cierto rigor histórico pero salpicados de los toques de genialidad fodianos (¿se dice así?) y de los retoques de locura alvarecianos (idem). Una mezcla apasionante de dos horas sin descanso de gran teatro que se atreven con todo. “El Brujo” se vale astutamente de los grandes con los que le ha tocado codearse, a saber, Fernando Fernán Gómez, Francisco Rabal (menudo trío en la inolvidable “Juncal” de Jaime de Armiñán, en la que Rafael encarnaba al memorable limpiabotas “Búfalo”), de los que se ríe sin perder de vista el sentido de la profunda admiración. Evidentemente está presente la devoción por el propio Fo y las referencias burlescas del viejo sátiro (aparte de incluir una escenografía preparada expresamente por el Nobel para El Brujo), para lo cual emplea el cordobés sus mejores registros y su asombrosa cualidad de conectar con el público, improvisando y lanzando guiños constantes a la butaca. Y tampoco queda en el olvido el film imprescindible del neorrealismo italiano homónimo dirigido en 1949 por el visionario Roberto Rosselini, del que toman imágenes, símbolos y disertaciones acerca de la vida del santo rebelde.

La experiencia ha resultado francamente inolvidable. Esotérica, diría yo. Fo -y Alvarez por extensión-, ha sabido o querido saber las razones que convirtieron al sencillo “juglar de Dios” del siglo XIII en un personaje histórico. Un inmenso placer el haber recibido en la ciudad de Donostia a uno de los mejores actores que ha dado la cantera española. Y que sea por muchos años. Rafael, esperamos tu vuelta a la carga. Y ojalá sea con otro monólogo tan monumental como éste con el que nos has obsequiado.



David Román






David Roman Loinaz
[  Nosotros   Vosotros  ]